
*Un estudio de la Universidad de California revela por qué las mujeres sufren más dolores intestinales
El síndrome de intestino irritable (SII) afecta a las mujeres de manera desproporcionada y durante décadas los científicos no habían podido explicar por qué. Ahora, un equipo de la Universidad de California en San Francisco (UCSF) ha descubierto el mecanismo biológico detrás de esta diferencia.
La investigación publicada en la revista Science, revela que el estrógeno activa una vía de señalización en el colon hasta ahora desconocida. Lo más sorprendente es que cuando los científicos administraron estrógeno a ratones macho para imitar los niveles femeninos, su sensibilidad al dolor intestinal aumentó hasta igualarse a la de las hembras.
Una reacción en cadena en el colon
El equipo de investigación, liderado por la Dra. Holly Ingraham y el Premio Nobel, David Julius, esperaba encontrar receptores de estrógeno en las células enterocromafines, ya conocidas por enviar señales de dolor. Sin embargo, se llevaron una sorpresa: los receptores se agrupaban en la parte inferior del colon, en un tipo celular diferente llamado células L.
Los científicos reconstruyeron una compleja reacción en cadena:
El estrógeno se une a las células L, provocando que liberen la hormona PYY (péptido YY). Hasta ahora, se creía que esta hormona solo controlaba el apetito, pero este estudio demuestra que es una potente señal de dolor.
El PYY actúa sobre las células enterocromafines vecinas, haciendo que liberen serotonina.
La serotonina activa las fibras nerviosas sensibles al dolor, que envían señales intensas al cerebro.
En ratones hembra, al bloquear el estrógeno, el PYY o la serotonina, el dolor abdominal desaparecía por completo. Este hallazgo abre la puerta a nuevos tratamientos farmacológicos que podrían interrumpir esta vía sin afectar otras funciones digestivas.
La conexión con la dieta
El estudio también resuelve el misterio de por qué la dieta baja en FODMAP -que elimina alimentos como ajo, cebolla, trigo y legumbres— ayuda a algunos pacientes con SII.
El estrógeno aumenta los niveles de un receptor llamado Olfr78 en las células L. Este receptor detecta los ácidos grasos de cadena corta que producen las bacterias al fermentar los carbohidratos FODMAP.
Con niveles altos de estrógeno, el colon se vuelve hipersensible a estos alimentos: las bacterias los digieren, el Olfr78 detecta los metabolitos y se dispara de nuevo la hormona del dolor PYY. "El estrógeno provoca un doble impacto: aumenta la sensibilidad base del intestino y hace que el colon reaccione de forma exagerada a lo que comemos", explica la investigadora Archana Venkatraman.
Estas vías identificadas podrían convertirse en nuevos objetivos farmacológicos, lo que ya están estudiando los científicos. Además, el equipo planea investigar cómo otras hormonas como la progesterona, el embarazo y los ciclos menstruales influyen en la función intestinal.

Hermosillo, Sonora, México
Tel.: +52 1 662 217 3771
Añada su comentario: