
*Almita destaca que practicar deporte le brinda beneficios físicos y emocionales
*Empezó a practicar deportes a los 55 años y a sus 69 destaca que nunca es tarde para iniciar
Cada vez que recorre las pistas, anda en bicicleta o se le ve nadar en entrenamiento o competencia, Alma Villa o “Almita” como le nombran con cariño, causa admiración en sus compañeros y les motiva a esforzarse a cumplir sus metas.
Almita compartió que cuando tenía 55 años sus hijos se mudaron a otra ciudad y tenía más tiempo libre, por lo que se inscribió en un gimnasio y asistía a clases grupales, utilizaba la caminadora y practicaba Racquetball, deporte con el que adquirió nuevas habilidades.
Al cambiarse a un gimnasio más cercano, se encontró con Iván Trejo, director de Trizon, y partir de ahí orientó su actividad física a correr, nadar y andar en bicicleta.

“Es algo diferente que hasta ahorita no le he visto ningún inconveniente, cuando formalmente lo hacemos como un hábito todos los días, los beneficios son no nada más físicos, si no emocionalmente, liberas endorfinas, se te oxigena el cerebro, te da otra perspectiva”, externó.
Asimismo, dijo, en la salud son múltiples los beneficios que brinda el ejercicio y al acostumbrarte es como un medicamento, ya no quieres enfermarte ni sentirte triste.
Almita tiene 69 años y destaca que nunca es tarde para iniciar y cuando se ven las ventajas de la actividad física se le dedica más tiempo.
“Nunca es tarde, si empiezas tarde duras más, nunca es tarde, aunque tengamos 60 o 65 años podemos empezar, porque uno empieza a su ritmo y el mismo cuerpo te va diciendo a uno como avanzar”, agregó.

Señaló que es muy fácil sentarse ante la televisión o permanecer en el uso del celular y redes sociales, pero hay muchas cosas por hacer como manualidades o aprender cosas nuevas para bienestar personal y así dar el ejemplo a los hijos.
Recuerda que en sus inicios en el gimnasio era muy tímida y siempre se colocaba en la esquina del salón de la clase grupal y una vez que se integró a Trizon no se daba cuenta que podía influir, hasta que empezó a recibir comentarios de otras personas.

“Gente como tú se me acercaba y me decía oiga Alma ¿Cómo le hace? ¿Qué tanto hace? entonces observé y me di cuenta que siempre he sido la mayor en los grupos y si no la mayor en edad, la mayoría son jóvenes y somos pocas las personas mayores, entonces me di cuenta que sí se fijaban que andaba ahí una cuasi viejita con todos ellos y pues se entusiasmaban de verme”, expuso.

Han aumentado las personas mayores en los entrenamientos, pero le gustaría que se integraran más.
En este periodo de confinamiento por Covid-19, mencionó que por prevención y al formar parte de los grupos de riesgo, se aisló a mediados de marzo, no obstante continuó activa en su hogar, realizando yoga con clases en línea y siguiendo el programa de entrenamiento “Quédate en Casa” de Trizon.
Hasta junio pasado reinició de forma paulatina sus actividades deportivas siguiendo los protocolos de seguridad.
Respecto al contacto con la familia en este tiempo, comentó que la tecnología ha sido su aliada para mantener comunicación a través de video llamadas, siempre planeando su reencuentro al término de la pandemia.
Al extenderse la contingencia y tomando las medidas necesarias decidió visitar a sus seres queridos, pero no ha podido ver personalmente a uno de sus hijos y su nieto porque radican en Texas, Estados Unidos.

Hermosillo, Sonora, México
Tel.: +52 1 662 217 3771
Añada su comentario: