
La mayoría de las personas disfrutamos la playa por su efecto relajante, los atardeceres, la brisa marina y nos gusta pasar un buen rato con los amigos y la familia, pero más allá de las ventajas inmediatas que nos brindan, los mares y océanos son indispensables para la supervivencia de los seres humanos.
Hace unos días se realizó una campaña de limpieza en la playa de Bahía de Kino, en la que participamos alrededor de 500 personas, la mayoría gente joven, afortunadamente.
Lo importante de esta actividad es que empezamos a crear conciencia de la enorme cantidad de basura que tiramos en las playas y entre la que se recolectó se encontraron artículos desechables como platos y vasos de unicel, cucharas, envolturas y bolsas de plástico, sandalias, vidrios, colillas de cigarros, pañales y hasta toallas sanitarias.

Es decir, vamos a la playa, comemos y aventamos todo a la arena o al mar, lo cual habla muy mal de nosotros. Todos estos materiales inician una lentísima descomposición que puede durar cientos de años y una vez que se convierten en microplásticos, los peces los tragan al confundirlos con alimento.
Los desechables de unicel son de lo más dañino para el medio ambiente porque se dice que tardan hasta mil años en descomponerse.
¿En realidad no podemos vivir sin utilizar este tipo de materiales tan dañinos para el único lugar que tenemos para vivir y para nosotros mismos?
Acostumbramos cada vez más la compra de alimentos preparados y con ello el uso de desechables de un solo uso, la compra de sodas, papitas y agua embotellada en las tiendas de conveniencia que encontramos en cada esquina, el café o bebida preparada.
No es fácil, pero es necesario revertir esta tendencia, aquí están algunas recomendaciones que podemos empezar a poner en práctica por nuestro propio bien:
La industria de alimentos chatarra y de los artículos desechables solo puede terminar si nosotros como consumidores dejamos de comprarlos.
¡Tú tienes el poder de decisión!

Hermosillo, Sonora, México
Tel.: +52 1 662 217 3771
Añada su comentario: